Los ingresos fueron de 787.368€ en 2016, antes de que empezara mi etapa, a 1.325.407€ (2017), 1.498.158€ (2018) a 1.073.225€ (2019 hasta junio. Faltan de septiembre a diciembre).
Creé abonos por primera vez en el Espanyol, y cada vez vendemos más. Y la venta anticipada es ya un fenómeno en nuestro teatro. He trabajado para crear un teatro integrador:
Con la Paridad, dando las mismas oportunidades tanto a compañeros como a compañeras.
He coproducido con diferentes compañías madrileñas fortaleciendo así el tejido profesional. También he dado lugar a compañías de otras comunidades autónomas (Galicia, Cataluña, Andalucía…).
He salido a los barrios a llevar el Teatro Español a través de lecturas dramatizadas creando puentes para que después nos visiten.
He traído compañías latinoamericanas y europeas estableciendo complicidades para que nuestros autores y autoras y nuestros espectáculos se conozcan fuera de nuestras fronteras.
He fomentado el diálogo entre generaciones para que seamos capaces de valorar y respetar a nuestros mayores. Aún quedaban muchos proyectos por hacer, por consolidar. Como, por ejemplo, uno de los más importantes de mi programa: conseguir formar parte de Europa participando de tú a tú en los proyectos europeos, junto a los teatros europeos. Lamentablemente, aunque ya estaba muy avanzado, no tendrá tiempo de ver la luz en el Teatro Español.
Cada una de mis temporadas la he inaugurado haciendo una declaración de intenciones de los temas que atravesaban la programación anual y siempre contando con la complicidad de la profesión.
Y este año, para hablar de Las Fronteras, de todo tipo de fronteras,
también se han sumado importantes corresponsales de guerra y periodistas que están aquí con nosotros para inaugurar la temporada 19/20.
Por todo esto y muchas cosas más me voy muy satisfecha, ya que he podido comprobar a través de los hechos que mi gestión ha ido creciendo exponencialmente.
Quisiera pedir disculpas a todas aquellas personas que debido a las condiciones que he tenido para desarrollar todo este proyecto, ni siquiera un/a secretario/a, muchas veces no he podido llegar a contestar todas las propuestas o llamadas tal y como es mi obligación y cómo me hubiera gustado.
Quiero agradecer a la profesión madrileña su acogida y complicidad de mi proyecto y mi persona.
Quiero agradecer a mi equipo, con el que hemos trabajado cohesionados y entusiasmados este proyecto. Si no hubiera sido así, no habríamos llegado a hacer todo lo que hemos hecho. Porque uno no es sólo lo que uno es, sino también y, sobre todo, cómo trabaja. Y cuando digo equipo, hablo de todas aquellas personas que trabajan aquí día tras día.
El proyecto, por supuesto, era mucho más amplio. Hemos llegado hasta ahí.
Ahora me preocupa el desarrollo de esta temporada. Mi deseo sería poder acompañarla para que fuera como está soñada, para poder darle el buen trato que merece este esfuerzo y las personas que están ahí. Al producirse mi cese ahora no sé si podré velar por ella. Ojalá las instituciones tuvieran la sensibilidad para que así fuera.
Lo que nos mueve en la vida, al menos a mí, son los sueños. Ellos me han conducido por mi camino hasta la fecha. Ellos me han guiado en ese camino recorrido en el Espanyol. Y ellos me seguirán guiando también ahora.
Carme Portaceli

